Diario de un desarrollador en apuros. Intro.

Miércoles, 14 de Julio de 2010.

Diario de un informático en apurosHoy he tenido que ir a la presentación de un software. Se ha hecho en una de las salas de conferencias de un hotel céntrico. La verdad es que no me gustan las presentaciones. En casi todas se habla del producto que nos va a resolver los problemas en lo que a la programación se trata. Al final, ninguno de ellos, al menos hasta el momento, ha solucionado los problemas que tenemos en cada uno de los proyectos. De hecho, siguen acabándose más tarde de lo previsto, con los usuarios hartos de nosotros y nosotros de los usuarios. No he acabado un proyecto en el que alguien haya quedado contento, ya no digo del todo.

Si todo fuese eso, tampoco sería tan malo. Además, ¿qué importa si he tenido que ir a la presentación de ese producto que nadie conoce?. Al menos nos han invitado a una copa.

Ya en casa, he echado un vistazo a las tarjetas de visita que he intercambiado con otros compañeros del gremio que también han asistido. Tengo unas cuantas, y todos han sido muy amables. Pero creo que las que más me llaman la atención son de unos compañeros de una misma empresa de desarrollo a medida.

La empresa se llama Open Friends Consulting. Aunque son de aquí, supongo que el nombre en inglés les da más caché. Lo del nombre es lo de menos. Lo que más me ha sorprendido de ellos es la variedad de personalidades de los miembros que he conocido, al menos eso me ha parecido al hablar con ellos.

Me explico. Estaban alegres. ¿Y?, dirá alguno. Pues que últimamente no encuentro desarrolladores de software alegres, por lo menos en la franja de los veteranos, o con experiencia en proyectos.

Esto que escribo debería no ser así, pero no dejo de pensar que el porcentaje de desarrolladores de software “cabreados” va en aumento y, lo peor de todo, es que no hace falta que pregunte a ninguno de ellos el porqué de su mala sangre. Lo sé. Sé el porqué porque a mí también me pasa,y me está pasando en el proyecto en el que estoy ahora: plazos que no se cumplen, usuarios que cambian los requerimientos de lo que piden sin impunidad, usuarios que se enfadan con miembros del equipo porque no les entendemos, lo cual es cierto. Presión de todo tipo: por el tiempo, por el presupuesto, por la calidad del resultado, por muchas otras cosas más.

Sigo sin entender porqué ellos, los de Open Friends Consulting, están tan contentos. Quizá es que no tienen ningún proyecto en marcha. Quizá sea eso. No sé si me intento engañar a mi mismo con estas palabras.

Tengo sus tarjetas. ¿Y si les llamo por teléfono?. Quizá demasiado directo. Mejor les envío un mail y espero a ver si están dispuestos a ayudarme. Eso es.

Abro mi cliente de mail y escribo a la dirección de uno de ellos. No lo escojo al azar. En su tarjeta pone:

Antonio J. Barreiro
Jefe de proyectos de desarrollo de software

Después de pensármelo un momento, le escribo un mail pidiéndole cita como consultor, ¡y además gratis!. Veremos si mi impulso es demasiado valiente. Esperaré su respuesta.

Antes de darle al “Enviar mensaje”, firmo con:

Juan Luis Miraflores.
Analista de Software

Es tarde. Me voy a dormir. Ya miraré mañana si me ha contestado.

Acerca de Isildur Fuentes

Apasionado de las buenas historias y aikidoka de la tierra.

Publicado el julio 14, 2010 en Escritos y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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