Cracker de todo, hacker de nada.

En estos días ha aparecido una noticia en los medios de comunicación que me ha impulsado a elaborar este post. La noticia cuenta que fotos de algunas famosas han sido robadas de sus móviles. El tema no es la noticia, sino que quería mas bien entrar en cómo se da la noticia.

Para intentar explicarme, os pongo algunos datos curiosos:

Si hago una búsqueda en Google con las palabras:

crackers roban fotos Scarlett Johansson

El resultado que me da es de 770.000 resultados.

Ahora pruebo con la frase:

piratas informaticos roban fotos Scarlett Johansson

El resultado que me da es de 20.700 resultados.

Una última consulta. Ahora con la frase:

hackers roban fotos Scarlett Johansson

El resultado que me da es de… ¡ 2.550.000 resultados !.

Esto es parte de lo que quería comentar. Existe una perversión de la palabra hacker en los medios que es difícil de entender a estas alturas, por lo que no quería dejar pasar este tema.

Sirva decir, antes de nada, que no soy ni me considero un hacker. De hecho, no es fácil serlo. Se necesita una actitud y una filosofía personal importantes. Algo de lo que, considero, carezco. Aún así, creo que, sin serlo, puedo opinar de los medios, que no de los hackers.

Hace ya unos años, llegó a mí un documento de Eric S. Raymond en inglés, que tiene traducción al castellano con el título “Cómo ser hacker”. Quisiera reproducir aquí un fragmento que encuentro clarificador, por lo que recomiendo su lectura:

El Jargon File contiene un montón de definiciones del termino “hacker”, la mayoría basadas en la afición a lo técnico y en el placer de resolver problemas sobrepasando los límites. Si deseas saber cómo convertirte en un hacker, bien, solo 2 puntos son realmente relevantes.

Existe una comunidad, una cultura compartida, de programadores expertos y magos de las redes, cuya historia se remonta décadas atrás a los tiempos de los primeros miniordenadores de tiempo compartido y los tempranos experimentos con ARPAnet. Los miembros de esta cultura crearon el término “hacker”. Los hackers construyeron Internet. Los hackers hicieron de Unix el sistema operativo que es hoy día. Los hackers hacen andar Usenet. Los hackers hacen funcionar la WWW. Si eres parte de esta cultura, si has contribuido a ella y otras personas saben quién eres y te llaman hacker, entonces eres un hacker.

La mentalidad hacker no está confinada a esta cultura del software. Hay gente que aplica la actitud de hacker a otras cosas, como la electrónica o la música —de hecho, puedes encontrarla en los más altos niveles de cualquier ciencia o arte. Los hackers de software reconocen estos espíritus emparentados en otras partes y pueden llamarlos “hackers” también— y algunos sostienen que la naturaleza hacker es en realidad independiente del medio particular en el cual el hacker trabaja. Sin embargo, en el resto de este documento nos centraremos en las habilidades y actitudes de los hackers de software, y en las tradiciones de la cultura compartida que originó el término “hacker”.

Existe otro grupo de personas que se llaman a sí mismos hackers, pero que no lo son. Son personas (generalmente varones adolescentes) que se divierten irrumpiendo ilegalmente en ordenadores y haciendo “phreaking” en el sistema teléfonico. Los auténticos hackers tienen un nombre para esas personas: “crackers”, y no quieren saber nada de ellos. Los auténticos hackers opinan que la mayoría de los crackers son perezosos, irresponsables y no muy brillantes, y fundamentan su crítica en que ser capaz de romper la seguridad no le hace a uno un hacker, de la misma manera que ser capaz de arrancar un coche con un puente en la llave no le convierte en ingeniero de automotores. Desafortunadamente, muchos periodistas y escritores utilizan erróneamente la palabra “hacker” para describir a los crackers; esto causa enorme irritación a los auténticos hackers.

La diferiencia básica es esta: los hackers construyen cosas; los crackers las destruyen.

Si quieres ser un hacker, continúa leyendo. Si lo que quieres es ser un cracker, ve directo a leer el alt.2600 y prepárate para soportar la dura realidad cuando descubras que no eres tan listo como crees. Y eso es todo lo que voy a decir de los crackers. […]

Creo que este texto deja muy claro la diferencia entre un hacker y un cracker, pero existen aún medios en que se resisten a utilizar el término hacker en contextos que no son los apropiados. Fernando Lázaro Carreter, en su libro El dardo en la palabra, nos muestra algunos otros ejemplos de vicios y defectos que hacemos de la lengua, sobre todo en la prensa y medios afines. Creo que este podría ser uno de esos ejemplos.

Acerca de Isildur Fuentes

Apasionado de las buenas historias y aikidoka de la tierra.

Publicado el abril 14, 2011 en Divulgación, Escritos y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Comentarios desactivados en Cracker de todo, hacker de nada..

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